Natalia Andújar

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Asimilar a través de las mujeres (1/2)

Visión maniquea y colonial de las mujeres afganas.

Integrar, incluir, invisibilizar, silenciar, adaptar, reformar, transformar a imagen y semejanza; en definitiva, las consignas que deben seguir las personas musulmanas (una vez que caen las máscaras de los eufemismos) tienen que ver con la asimilación, según un modelo social establecido de antemano, un modelo racista, discriminatorio, injusto. Un modelo blanco, laicista beligerante, al servicio de los grandes capitales, que castiga a la comunidad musulmana, si no acepta las condiciones impuestas unilateralmente. ¡Tengamos todos muy claro quién manda! Las herramientas del chantaje son las políticas del miedo, la represión, la opresión y el racismo, que campan a sus anchas con total impunidad.

No se trata solo de la complicidad del Estado o de que haga la vista gorda, sino que son discriminaciones estructurales, por lo que es imposible combatirlas desde esa misma estructura. Un Estado que agita los miedos más primarios de la población, para aparecer después como garante de la paz social, es un Estado cínico.

Según la tesis asimilacionista, existen dos posturas antagónicas, que en realidad se refuerzan entre sí, ya que ninguna cuestiona el concepto de “integración”. Hay quienes creen que las personas musulmanas no se pueden integrar y hay quienes piensan que hay que trabajar para lograr su integración.

Para estos últimos, los “buenos musulmanes” deben trabajar con sus aliados “naturales”, esto es, con los movimientos feministas y de izquierdas, que desean su “integración”, “normalización” y “liberación del yugo de la religión/patriarcado”.

Las premisas para lograrlo pasan por que las personas musulmanas sean invisibles; no visibilicen su práctica religiosa; corten con sus raíces y con su comunidad; no hablen árabe; denuncien a los potenciales terroristas dentro de su comunidad y acepten una cosmovisión ajena al islam.

Quienes no aceptan estas exigencias, pasan a ser, evidentemente, “malos musulmanes”. Y a la inversa, se premia a los musulmanes informantes, feministas, antifascistas, y asimilados, por ser útiles para los programas de normalización o, según la jerga decolonial, para los programas de blanqueamiento.

El papel que les asignan a las musulmanas en este programa es fundamental. En el imaginario colectivo, los hombres musulmanes son violentos y las mujeres musulmanas son sumisas a las que hay que liberar. El leitmotiv feminista mayoritario es: “Os vamos a ayudar a empoderaros para que podáis dejar vuestra religión machista”.

¿Por qué las estrategias asimilacionistas se centran especialmente en las mujeres? Porque para el feminismo institucional, hablar en nombre de todas supone obtener unos beneficios políticos. Desde esas estrategias racistas, se concibe a las mujeres musulmanas como seres más influenciables pero a la vez paradójicamente pueden influir en su comunidad ya que desempeñan el papel de educadoras y son, además,  necesarias como modelos “positivos”.

En ese contexto, el uso del hiyab se convierte en muchos casos en una forma de resistencia. Cómo es que si son sumisas e influenciables, no quieren desvelarse, a pesar de que disponen de un marco legal y de un discurso machacón que no solo lo posibilita sino que lo alienta. Lo que le molesta al feminismo institucional no es el hiyab en sí, sino el rechazo de las musulmanas hacia uno de los pilares básicos de los programas de normalización, esto es, el desvelamiento. Para ciertas feministas, es menos ofensivo pensar que es porque a las pobres ignorantes les han lavado el cerebro que aceptar que les digan a la cara “no me da la gana de que me utilices”.

Por otro lado, en las recientes manifestaciones públicas post 17A, se han hecho virales unas imágenes de mujeres musulmanas con hiyab, que se han enfrentado a los terroristas y a los fascistas. Sin embargo, es necesario estar alerta sobre la instrumentalización y apropiación de ciertas figuras que se han hecho mediáticas, ocultando de esta forma la islamofobia y el racismo que atraviesa todo el espectro político, incluida la izquierda, y no únicamente el fascismo y el terrorismo.

Tal y como escribí en un artículo anterior:  “entre las izquierdas y los feminismos más inclusivos, hay sectores que piensan que, en un contexto de mayoría musulmana, es hasta cierto punto lógico que se utilice un feminismo “religioso” como estrategia, debido al poco margen de maniobra del que disponen las mujeres y, en todo caso, piensan, como afirma el filósofo Santiago Alba Rico, que “han de superar el islam desde el interior del islam” o, más concretamente, que “liberar a la mujer desde el islam puede ayudar inesperadamente a liberarse también del islam”[1]. Sin embargo, no lo ven pertinente en un contexto “laico” como el europeo, ya que ya están “liberadas” del islam”. En ese empeño por emancipar y normalizar a la comunidad musulmana hay un objetivo claro: “lo deseable es que lleguen a ser como nosotros”, aunque ese proceso les lleve su tiempo.

La estrategia pseudofeminista según la cual el “islam español (o europeo, o catalán) pasará por las mujeres” o, dicho de otra manera, la asimilación se llevará a cabo a través de las mujeres, invisibiliza el hecho de que el feminismo “liberador” está alimentando la islamofobia. En este contexto de discriminación y de estigmatización de la comunidad musulmana, cualquier denuncia de las opresiones por parte de las mujeres musulmanas está instrumentalizada con fines racistas.

[1] Andújar, N. « Per un feminisme islàmic ». El Crític, 22 de agosto de 2017 https://www.elcritic.cat/blogs/sentitcritic/2017/08/07/per-un-feminisme-islamic/

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¿Es el etnocentrismo malo para las mujeres?

weallcandoitFuente: Pikara Magazine – Natalia Andújar

En un contexto convulso; en plena ebullición y transformación de los movimientos feministas, nos encontramos con interminables debates, fracturas internas y agendas encontradas, en el que el feminismo hegemónico lucha por mantener su hegemonía, utilizando parte del argumentario y de las estrategias patriarcales, desacreditando a los feminismos disidentes y presentándose como única voz autorizada.

Se trata de un feminismo dogmático, en un contexto de lucha de autoridad. Celia Amorós se erige en una de las voces autorizadas por la academia feminista para la que “el multiculturalismo radical que postulan “los feminismos de mujeres de color” estadounidenses y que tiene una influencia significativa en espacios intelectuales y políticos latinoamericanos (…) parte de una oposición entre feminismos blancos burgueses y feminismos de color. Y esta división del feminismo no deja de ofrecer problemas, porque sugiere la existencia de un feminismo que es legítimo y otro que no lo es”[1].

Es realmente cínico que sea la propia élite, esto es, aquella que mantiene un control férreo sobre la producción feminista, que tiene el monopolio de la prensa mainstream y de la academia, y que invisibiliza a los feminismos disidentes y decoloniales, la que acuse a estos últimos de establecer una distinción sobre lo que es legítimo y lo que no, dentro del feminismo.

Sorprende que gasten más energías en desacreditar a otras feministas, en decirles cómo deben vestirse, en recriminarles que no sigan su agenda interesada; en lugar de solidarizarse con sus luchas y con las discriminaciones múltiples que sufren.

El eslogan “¡solidaridad con las mujeres del tercer mundo!” no puede esconder una actitud paternalista, ni caritativa sino que se deben establecer unas relaciones solidarias y colaborativas horizontales, en las que haya reciprocidad, igualdad de trato, respeto y dignidad para todas.

Este feminismo hegemónico presenta falsos dilemas al enfrentar el feminismo y el multiculturalismo cultural; la lucha antisexista y la lucha antirracista. ¿Qué pasaría si las feministas no blancas exigieran a las blancas que renegaran de su cultura por ser machista? ¿Qué cultura deberían adoptar entonces las blancas? ¿Por qué las no blancas tendrían derecho a decirles a las blancas que imitaran su cultura? ¿Con qué autoridad podrían hacerlo? Entiéndase “blancas” y “no blancas”, no como un concepto racial sino un constructo social.

En 1999 Susan Moller Okin publicó el texto “¿Es el multiculturalismo malo para las mujeres?”, en el que ponía sobre la mesa este supuesto dilema. Azizah al Hibri, filósofa y profesora musulmana le replicó con otro texto “¿Es el feminismo occidental patriarcal bueno para las mujeres del tercer mundo?”[2]

La primera fuente de controversia reside en que Okin se basa en una visión del otro sobre la base de estereotipos y generalizaciones. Como afirma Al Hibri “su comprensión de otras culturas/religiones se deriva de fuentes secundarias de fuera de esas culturas/religiones. La segunda fuente de controversia reside en que la posición de Okin convierte en antagonistas a la justicia de género y a la justicia etnocultural”.[3]

Por otro lado, no se trata solamente de un tipo de feminismo instrumentalizado por parte de todo el espectro político, y en especial, de los movimientos de extrema derecha (parecería que esta instrumentalización es totalmente ajena a su voluntad y por lo tanto, sería víctima inocente de la voluntad del patriarcado imperante en la esfera política), sino que además el feminismo hegemónico trabaja de manera consciente y activa para uniformar las prioridades de la lucha feminista, pero únicamente a su imagen y semejanza.

Las luchas contra el racismo, la xenofobia, la islamofobia, la lgtofobia, el derecho de asilo y la lucha contra la pobreza, son luchas feministas porque las mujeres están atravesadas por todas esas discriminaciones e injusticias. Hay mujeres que son a la vez pobres, extranjeras, lesbianas, negras, refugiadas y musulmanas. No podemos atender únicamente a la discriminación por razón de género, sin tener en cuenta, a la vez, las discriminaciones por razón de clase, origen, sexo, raza y religión. Estas no deben ser tratadas como “simples daños colaterales”, dentro de un proyecto feminista superior. Es necesario tener en cuenta la interseccionalidad de las opresiones, ver cuáles son las conexiones que se llevan a cabo, por parte de quién, quién se beneficia de ello y cómo se dan en diferentes contextos, tanto históricos, geográficos como experienciales.

Sorprende también que defiendan una postura esencialista y no laica de las religiones en general, y del islam y las personas musulmanas, en particular. A menudo leemos afirmaciones de ciertas feministas: “el islam no es compatible con el feminismo”, “el islam no es compatible con la democracia y los derechos humanos”.

Estos planteamientos llevan una carga negativa implícita porque se presenta de entrada como una contradicción en la que el elemento negativo, el elemento que debe adaptarse es el islam; y el elemento positivo, el elemento a imitar, es el feminismo, la democracia y los derechos humanos.

Los dos conceptos se plantean desde una mirada esencialista, como si solo pudiéramos entender el islam y el feminismo o el islam y los derechos humanos, de una única manera, lo que nos llevaría efectivamente a una paradoja total.

Por lo tanto, es necesario cambiar la manera en la que formulamos las preguntas. Deberíamos preguntarnos por qué no hay democracia en muchos países de mayoría (¡y de minoría!) musulmana o por qué no se respetan los derechos humanos o aún, por qué se perpetúan las discriminaciones hacia las mujeres. Desde ahí podemos responder de manera empírica, en lugar de presentar una caricatura del islam y de validar las posturas reaccionarias y patriarcales que existen dentro del islam.

[1] Amorós, C.; Cobo, R.; Miyares, A.; Sánchez, A.; Posada, L. Interculturalidad, feminismo y educación. Madrid, Catarata, 2006. p. 27

[2] Cohen, J.; Howard, M. y Nussbaum, M. (eds.), Is multiculturalism bad for women?, Princetown University Press, 1999, págs. 41-47.

[3] Pérez, O. “Indígenas y derechos colectivos. ¿Es el multiculturalismo malo para las mujeres?” in Derechos y libertades: Revista del Instituto Bartolomé de las Casas,  Año nº 9, Nº 13, 2004, págs. 399-430

 


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Entrevista con Natalia Andújar

natalia andujarAutora: Maite Carbajo         Fuente: Alkalima

Entrevista con Natalia Andújar, docente, escritora y conferenciante con una marcada área de influencia centrada en el islam y las mujeres. Con motivo de la aprobación del Currículo del área de Enseñanza Religiosa Islámica (ERI) de la Educación Primariaacorde a las exigencias de la LOMCE en la que ha estado trabajando la Comisión Islámica de España a través de su Comisión de Formación, de la que Natalia es presidenta, conversamos con ella sobre este y otros temas.

Pregunta: Lo primero, enhorabuena, Natalia, a ti y a los musulmanes españoles que, al fin, contamos con algo que nos parece muy necesario.

Hemos conseguido diseñar un currículo del Área de Enseñanza Religiosa Islámica actualizado y acorde a las necesidades formativas del alumnado de Primaria. Una de las novedades centrales que introduce la LOMCE respecto a la Enseñanza Religiosa Islámica (ERI) es la mención expresa como área y asignatura. Se trabajarán las distintas competencias, entre otras, las lingüísticas, sociales y cívicas, el uso de las nuevas tecnologías, de conciencia y expresión cultural, etc. Además, se fomentarán los valores universales como la igualdad entre varones y mujeres, la resolución pacífica de conflictos, el respeto de los derechos humanos, el diálogo interreligioso y la participación ciudadana.

P: En la asamblea de la CIE del próximo 20 de diciembre, la Comisión de Formación presenta el plan formativo para 2015 que incluye formación para el profesorado de la ERI. ¿Nos puedes adelantar en qué consiste ese plan?

Se trata de un plan que intenta paliar, en parte, las lagunas formativas que hay entre la comunidad musulmana. El plan formativo incluye una formación inicial para futuros docentes de la ERI, una formación continua, tanto para el profesorado de la asignatura como para el personal de los centros educativos (directores, personal docente, mediadores interculturales) y la formación de formadores.

P: ¿Algunos pilares en los que se basará la formación de los docentes?

Para la docencia de la Religión Islámica en colegios e institutos será necesario poseer el DAPI (Diploma de Aptitud Pedagógica Islámica), que es el título que acredita que la persona posee la formación académica y pedagógica necesaria para ser profesor/a de Religión Islámica. Consta de distintos módulos que incluyen aspectos como la enseñanza/aprendizaje de la exégesis coránica, las ciencias del hadiz y la jurisprudencia islámica, el marco jurídico español, el diálogo interreligioso, el patrimonio cultural islámico en España, la didáctica y metodología de la asignatura y la psicología general, del niño y del adolescente.

P: ¿En cuántas comunidades autónomas se imparten clases de religión islámica?

En Andalucía, Canarias, Aragón, País Vasco y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.

P: ¿Hay constancia de que se estén solicitando en más sitios? ¿Cuál es el problema, falta de docentes?

Sí, se están solicitando en toda España. Es un problema de competencias. Hay que ir pactando una a una con cada comunidad autónoma que tienen transferidas las competencias en Educación. Es una tarea lenta y laboriosa. También es necesario que se imparta una formación para los docentes, para que, de esta manera, conozcan el nuevo currículo y cumplan con los requisitos exigidos.

P: ¿Cuántos alumnos son necesarios para que el colegio deba ofrecer la posibilidad de clases de religión islámica?

El mínimo es de 10 alumnos.

P: ¿Qué deben hacer los padres de los alumnos que quieren clases de islam para sus hijos y el centro escolar no les ofrece esa posibilidad?

Teóricamente, a principio de curso, el alumnado debe rellenar una ficha de inscripción en la que se les ofrece la posibilidad de elegir la asignatura de Religión Islámica. En caso de haber un mínimo de 10 alumnos, el centro está obligado a tener un/a profesor/a y a incorporar la asignatura en el programa del centro. En caso de que se incumpla, los padres deben ponerse en contacto con una entidad local, inscrita en el registro de entidades religiosas del Ministerio de Justicia, que hará llegar la solicitud a la Comisión Islámica de España.

P: ¿Cuándo estimas que será factible que haya profesores suficientes para impartir esta enseñanza?

En septiembre de 2015 tendríamos que tener una primera promoción de profesores que hayan superado el DAPI. En breve tendremos operativa una web en la que se recogerán todas las informaciones necesarias para el profesorado de la ERI y en la que se pondrá al alcance de todos los distintos planes formativos de la Comisión Islámica de España.

P: Hace unas semanas en el IES Cavaleri de Mairena del Ajarafe (Sevilla) se publicó un libro sobre las musulmanas absolutamente denigrante. ¿Qué ocurrió?

Nos llegó una queja a través de las redes sociales sobre el capítulo de un libro que tenían colgado en la web de ese instituto, que presentaba una imagen muy negativa del islam y de los musulmanes, con tintes claramente islamófobos. Nos pusimos en contacto con la mezquita Ishbilia, una entidad local que había iniciado una campaña a través de internet para solicitar la retirada de dicho libro, y también hablamos directamente con el director del centro para conocer su versión. Llegamos a un acuerdo: estaban dispuestos a rectificar siempre y cuando les enviáramos unos argumentos razonados de por qué debían retirarlo. Desde la Comisión de Formación de la Comisión Islámica de España les enviamos además material didáctico y nos ofrecimos a ir al instituto para dar unas charlas. Finalmente el libro ha sido retirado, porque según su director, contenía unos artículos que no eran «ni rigurosos ni adecuados».

Pienso que es un pequeño gran paso y este caso, así como otros que se están dando desde la comunidad musulmana, nos pueden servir para darnos cuenta de que tenemos que trabajar juntos por unas sociedades justas, en las que no se estigmatice a ningún colectivo. La educación en valores es fundamental para la cohesión social. Y los centros educativos son los centros neurálgicos a partir de los cuales podemos construir una sociedad respetuosa de la diversidad.

P: ¿Crees que el que haya clases normalizadas sobre islam contribuirá a que estas cosas, fruto de la desinformación, no ocurran en el futuro?

Ese es uno de los objetivos de la formación continua del personal docente. Queda muchísimo por hacer. Otra de las cuestiones que debemos tener en cuenta es que se deben revisar los manuales de texto y redactar una guía de buenas prácticas para contrarrestar las visiones estereotipadas y prejuiciosas sobre los distintos colectivos minoritarios de España, entre los que se encuentra la comunidad musulmana.

P: Cambiando de tema, recientemente también se creó, por Junta Islámica y la Universidad de la Mística, la Cátedra de estudios  islamocristianos Ibn Arabi, de la que eres coodinadora. La pregunta parece obligada. ¿Para qué sirve una cátedra de estudios islamocristianos?

La línea preferente de actuación de la Cátedra Ibn Arabi es la puesta en común de los contenidos espirituales del islam y el cristianismo, la investigación y difusión de los valores islamocristianos, reforzando todos aquellos aspectos que ayuden y favorezcan el diálogo y el encuentro interreligioso entre ambas tradiciones y con el conjunto de la sociedad española.

P: Los promotores del proyecto son, de un lado, Junta Islámica y, del otro, el Centro Internacional de Estudios Teresiano Sanjuanistas (CITeS) conocido como la Universidad de la mística. ¿Cómo surgió la idea?

En junio de 2013 nos encontramos en el CITeS en torno a un encuentro interreligioso, «Desde la mística al diálogo», «De la experiencia del amor al empeño por la paz», organizado por Mesa Unidad de Córdoba y el propio CITeS. A partir de ahí surgieron las sinergias y la necesidad de prolongar el encuentro en el tiempo. La idea de crear una Cátedra Islamocristiana conjuntamente nos pareció fantástica. Yo le recomiendo a todo el mundo que vaya al CITeS, es un lugar de paz, dar as salam.

P: ¿Tenéis elaborada una hoja de ruta, algo que nos podías adelantar, de cómo se enfocará?

Próximamente anunciaremos las fechas del primer seminario de la Cátedra, que estará centrado en la vida, obra y enseñanzas del místico murciano Ibn Arabi. Contaremos con la presencia de reconocidos especialistas, además de espacios para la oración compartida y la posibilidad de visitar Ávila.

Nos interesa especialmente visibilizar la gran aportación que han hecho las mujeres a las tradiciones espirituales. Estamos diseñando algunos cursos que incorporarán una visión abierta, plural e inclusiva de las dos tradiciones espirituales.

P: También está en marcha un organismo para la vigilancia y denuncia de la islamofobia. No sé si los musulmanes españoles tienen idea de que existe y de dónde pueden denunciar las agresiones que sufren los miembros de la comunidad. ¿Puedes informarnos al respecto?

Se trata de la Plataforma Ciudadana Contra la Islamofobia, que tiene una página en Facebook. Aquellas personas que hayan sufrido algún tipo de acto islamófobo pueden ponerse en contacto con la plataforma a través del correo electrónico Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.  .Tenemos que saber que existen las fiscalías de delitos de odio y discriminación y que debemos utilizarlas en caso de que sea necesario. En el año 2009 se creó en la Fiscalía Provincial de Barcelona el Servicio de Delitos de Odio y Discriminación con el objetivo de proporcionar una respuesta especializada a los delitos que amenazan los principios de igualdad y no discriminación. Siguiendo dicho precedente, desde 2013, cada provincia de España cuenta con un fiscal especializado en este ámbito. Como explica su presidenta, Amparo Sánchez: «Las víctimas tienen en la Plataforma un apoyo sincero, también jurídico, solidario y con proyección institucional. No obstante, la Plataforma no tiene medios propios, y hasta ahora ha funcionado gracias a la ayuda y colaboración del Movimiento Contra la Intolerancia, del Centro Cultural Islámico de Valencia, de la Federación de Agrupaciones Islámicas por la Convivencia en España (FAICE) y de los miembros de la Junta Directiva de la Plataforma».

P: ¿Alguna cosa más que te interese contarnos?

Estamos trabajando igualmente con la Red Antirumores que se ha creado recientemente en Andalucía, cuyo objetivo principal es elaborar estrategias para prevenir el racismo. En ese sentido, hemos propuesto a la red que participe en la formación de Agentes Antirumores entre la comunidad musulmana. De esta manera podremos participar activamente en la lucha contra los prejuicios y rumores que nos afectan a todos.

P: Muchas gracias por tu tiempo, tu dedicación y por esa energía que pones en beneficio de la comunidad.

De nada. Entre todos tenemos que ir aportando nuestro granito de arena. Gracias a vosotros por ofrecerme este espacio para trasladar a vuestros lectores las tareas que venimos desempeñando.


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“Siempre hay que preguntarse a quién benefician estas polémicas”

burka banEn el marco de un trabajo para el Máster de Comunicación de Conflictos Armados, Movimientos Sociales y Paz de la UAB, una estudiante entrevista a Natalia Andújar para conocer su opinión sobre el debate que prohíbe el uso del burka y el niqab en Europa.

Antes de empezar, me gustaría tener una radiografía de tu perfil personal. Dinos

Un sueño aún por realizar: Escribir un libro
Una mentira: La existencia del “otro”
Una gran verdad: Las apariencias engañan
Un destino: Igualdad
Una pasión: El deporte
Un libro: El Quijote
Una frase: La única Ley sagrada es la ley del cambio.
Una pregunta: ¿A quién beneficia el feminismo exclusivo?
Un arrebato: El enamoramiento
Lo que hizo que el mundo fuera mejor en los últimos 10 años: El final del viejo paradigma

Gracias. En primer lugar, me gustaría saber cuál es tu profesión

Soy profesora y dirijo el Centro de Formación Educaislam.

Sé que te convirtiste a la religión musulmana y me gustaría saber cuáles son las razones detrás de esta elección espiritual

Mi búsqueda fue espiritual e intelectual. Yo venía del agnosticismo, por lo que no he cambiado de religión. Mi búsqueda ante las preguntas trascendentes que nos solemos hacer me llevaron al islam, pero me podrían haber llevado a otra tradición espiritual.

¿Qué te hizo interesarte por el islam, la cultura musulmana, el feminismo y activismo?

Mi contacto con un país de mayoría musulmana y una conciencia de que nuestra existencia tiene un sentido más allá de nuestra materialidad corporal.

El feminismo y activismo es algo que llevo conmigo desde siempre: en el cole organizaba huelgas, en mi casa me rebelaba contra el machismo desde pequeña. He sido muy activa en el movimiento Scout de Catalunya y he estado implicada en distintos proyectos de cooperación internacional.

¿Utilizas algún tipo de vestimenta de naturaleza islámica, velo, el hiyab u otro? ¿Has considerado esta hipótesis? ¿Por qué?

No, porque no llevo nada en la cabeza, ni gorra, ni gorrito, ni sombrero. No hay prendas “islámicas”, hay prendas con usos diversos.

¿Cómo es ser activista, musulmana, vivir en un país occidental y luchar contra el poder del patriarcado en la sociedad actual? ¿A qué obstáculos te enfrentas?

A dos obstáculos: a la mirada esencialista de cierto sector del feminismo que nos expulsa de la familia feminista al considerar que “las subalternas” no podemos hablar (así se nos considera) y dentro de la comunidad musulmana, hay sectores reaccionarios que nos ven como un gran peligro porque defendemos la recuperación de la propia tradición islámica y la centralidad del Corán, frente a la fractura que ha supuesto cierto islam político respecto a nuestra tradición y la marginación del mensaje divino primigenio, que no es otro que la defensa de la paz, la unicidad y la justicia.

¿Cuáles son los principales estereotipos que la sociedad occidental (los no musulmanes) tienen respecto al islam?

Que se trata de una religión violenta, patriarcal, retrógrada. O sea, nada bueno. Es una visión totalmente manipulada. Se confunde la dimensión política con una tradición espiritual. Hay distintas fuerzas político-económicas que quieren que esa confusión perdure y la alimentan. El neoliberalismo y el fundamentalismo se retroalimentan, se necesitan y validan mutuamente esas visiones tremendistas.

¿Cuál es tu posición respecto a la prohibición del uso del burka y el niqab en los espacios públicos? ¿Qué piensas sobre este tema?

No estoy de acuerdo con las prohibiciones que vulneran los derechos de los ciudadanos. Legislar sobre un problema inexistente tiene consecuencias muy negativas: se estigmatiza a un colectivo, se fomenta la islamofobia al asociar erróneamente esa prenda con el islam y sirve para desviar la atención sobre los verdaderos problemas.

¿Cómo crees que se trata esta cuestión en los medios de comunicación?

De forma estereotipada y tendenciosa. Hay una inflación de noticias sensacionalistas que están manipuladas y responden a unos intereses muy concretos.

¿Crees que la aplicación de la ley que prohíbe el uso del niqab y el burka dificulta la vida de las musulmanas, incluso en los espacios privados?

Dificultaría la vida de las musulmanas si hubiera mujeres que lo llevaran. Pero el número de personas es tan reducido que me parece innecesario legislar sobre esta cuestión. Para esos pocos casos, evidentemente se les va a enviar a sus casas y eso es muy poco feminista. No fomenta especialmente el empoderamiento.

¿Crees que en este escenario, la mujer musulmana se enfrenta a obstáculos sustanciales en los espacios públicos? ¿Cuáles? ¿Y en los espacios privados?

Habría que preguntárselo a una mujer que llevase niqab. Veo que se usa indistintamente niqab y burka. En España los contados casos de mujeres que llevan el rostro cubierto son portadoras del niqab pero no del burka. De hecho yo no he visto nunca a nadie vestida así por la calle, Supongo que las reacciones pueden ser aparentemente contradictorias: violentas y también paternalistas.

¿Puede haber consecuencias negativas para una chica que lleva, por ejemplo, un pañuelo en la cabeza y luego se deja de usar (ya sea en todos los casos) dentro de la comunidad musulmana?

Dependerá del ambiente en el que se relacione, cómo se relacionaba antes con la gente y cómo se relaciona con su nueva imagen. Y viceversa, cómo se relacionaba la gente con ella, antes y después.

¿Crees que esta ley genera simpatías hacia el uso de prendas que cubren el rostro, esto es, se refuerza la defensa de su uso ya que “si me prohibes algo entonces voy a hacerlo”?

No creo que se generalice su uso, puesto que el ocultamiento del rostro no es ninguna obligación religiosa, pero es cierto que la prohibición acaba reforzando las tesis de ciertas corrientes dentro del islam que creen que es una vestimenta que tiene algo que ver con la religión.

¿Consideras que el tema “sí o no a la prohibición del uso de burka y niqab” es un falso debate, es decir, que de hecho se libera el bienestar de la mujer como fin último pero esto es sólo un discurso político? ¿Por qué?

¿El bienestar para quién? Cuando el Tribunal Europeo desestimó una denuncia de una ciudadana francesa, en relación a la ley que le prohibía llevar el rostro cubierto en el espacio público, alegó que la razón principal era porque la prohibición servía para reforzar la seguridad ciudadana. Nada que ver con el bienestar de las mujeres.

¿Consideras que la sociedad actual recibe con los brazos abiertos la diversidad cultural o no del todo?

No, la sociedad española todavía está viviendo una transición “cultural”: después de más de 500 años de monolitismo cultural, no es fácil que se respete la diversidad.

¿Por qué la gente rechaza la existencia de movimientos feministas islámicos? ¿Qué crees que está fallando?

Cualquier movimiento, como su nombre indica, es dinámico, se mueve y pone en entredicho el estatus quo. Hay muchos intereses, tanto dentro como fuera de la comunidad musulmana para que nada cambie, para que quienes tienen el poder lo mantengan. Yo lo percibo al revés, cuanta más oposición haya por parte de los distintos poderes que se retroalimentan, eso significa que el feminismo islámico molesta, que sirve para algo. Sería un fracaso que esos mismos poderes lo hicieran suyo y lo instrumentalizaran. Sería la forma más eficaz de neutralizarlo.

Afirmas que la prohibición no es la solución. ¿Por qué?

Porque una prohibición no es pedagógica, es represora. Lo que es legal no es necesariamente justo.

Y si no es la solución, ¿qué otras medidas/soluciones sugieres a este problema?

Podría llegar a ser un problema si no hay educación, sensibilización y respeto por el derecho a la libertad de imagen.

¿Crees que hay un discurso contaminado, difundido por los medios de comunicación, sobre el tema de la prohibición?

Totalmente viciado. Siempre hay que preguntarse a quién benefician estas polémicas. En Europa, a las corrientes de ultraderechas, que acaban contaminando ideológicamente a otras corrientes políticas que asumen como propias las tesis discriminatorias.

Leí en algún lugar, que el feminismo occidental (algunos movimientos) prejuzgan a las musulmanas al pensar que son felices asumiendo la falta de derechos dentro de las sociedades patriarcales. ¿Qué le dirías?

Las musulmanas no necesitan de una mirada paternalista, liberadora según unos cánones impuestos desde fuera ni de una relación desigual, en la que cierto sector del feminismo laico se posiciona por encima del bien y del mal, en una especie de superioridad moral.

Necesitamos tejer relaciones horizontales, en un mismo plano de igualdad. No existe ningún dilema entre la lucha antisexista y la lucha antiracista. Es un falso dilema alimentado por el patriarcado para desactivar nuestras luchas. Me preocupa mucho que cierto feminismo beligerante haga suyos los discursos de la ultraderecha respecto a las mujeres y el islam. Huyo de las miradas esencialistas.

¿Es correcto decir que hay un feminismo occidental y un feminismo islámico? En caso afirmativo, ¿cuáles son las principales diferencias?

No estoy de acuerdo con esa distinción, ya que por un lado, se identifica un “espacio” y un “pensamiento” únicos, como si solo hubiera un feminismo occidental, y un adjetivo que nos remite al “islam”, a una religión. Yo creo que existen feminismos mestizos, el islámico es uno de ellos, en el que las fronteras no son geográficas sino más bien mentales y abogan por una visión decolonial, descentrada e inclusiva.

¿Por qué crees que es importante hacer visible el feminismo islámico?

Porque no podemos reivindicar que debemos ponernos las gafas violetas en todos los ámbitos menos en uno: el de la religión. No podemos establecer la siguiente ecuación: o eres no creyente y liberada, o eres creyente y sometida. Tenemos que estar alerta respecto a esos simplismos paternalistas. El feminismo islámico nos permite mantener la guardia en ese sentido.

¿Qué has aprendido, qué es lo que más valoras en tu carrera y en tu experiencia personal como activista?

Que las cosas pueden cambiar. Hace unos años cuando hablábamos de igualdad en el islam, había una gran oposición dentro de la comunidad musulmana en España. Hoy hemos avanzado y en el nuevo currículo del área de Enseñanza Religiosa Islámica de Educación Primaria que se acaba de publicar, ya hablamos de una educación en “igualdad de género” y “para la paz”. Lo que valoro ante todo es el trabajo bien hecho y no los discursos vacíos. Valoro por encima de todo la sinceridad y la entrega, más allá de las etiquetas. La sociedad civil debe unirse ante cualquier injusticia y resistir, declararse objetor de conciencia, desobedecer ante los atropellos legales que estamos sufriendo.

¿Hay alguna situación que recuerdas con cariño?

Sí, he conocido a grandes mujeres, algunas se consideran feministas y otras no, pero más allá de esa diferencia, he visto que las mujeres unidas tenemos una gran fuerza, ya sea para luchar por nuestros ideales, para meditar o trabajar por unas sociedades más justas.

¿Cómo surgió la idea de empezar Educaislam?

Después de llevar muchos años organizando cursos y conferencias, un grupo de profesionales decidimos crear un espacio en el que pudiéramos enseñar/aprender sobre el islam, de forma objetiva, rigurosa y plural. Es la mejor herramienta para combatir la islamofobia y la ignorancia.

¿Qué te hace luchar cada día por una educación más completa y la conciencia sobre el islam? O mejor dicho ¿qué es lo que te motiva?

De forma egoísta, lo que me aportan mis alumnos y alumnas es mucho más de lo que yo les doy. La educación es una herramienta potentísima para contrarrestar el discurso del odio, tan extendido hoy en día.

¿Por qué eligiste hacer algo tan completo como “educar a la gente sobre el islam”?

Soy profesora y activista, así que para mí ha sido natural que acabara haciendo lo que estoy haciendo.

¿Cuál es el resultado hasta el momento?

Es difícil responder, ya que estamos en un momento de muchos cambios. Diría que con trabajo y paciencia se llega muy lejos. Las redes se van tejiendo, vamos teniendo cada vez más aliados naturales, vamos dándole forma y contenido.

¿Tienes un nuevo proyecto en mente? ¿Cuál?

Muchos. La mayoría tienen que ver con ofrecer un servicio a la comunidad musulmana. Es necesario poner a su alcance todo lo que se ha ido tejiendo y construyendo a lo largo de estos años. Tenemos un gran potencial, entre la comunidad hay jóvenes muy preparados y mujeres muy fuertes. Con las herramientas adecuadas, podemos aportar mucho a nuestra sociedad.

Gracias. 


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Barcos de Paz

paseo-velero-atardecerEste año, uno de nuestros  días más sagrados – en el judaísmo, el islam y el cristianismo – coinciden. Yom Kippur, Eid ul Adha y el día de San Francisco de Asís se celebran hoy, 4 de octubre. Todos ellos representan días de trabajo duro en favor de la paz.

Yom Kipur es el día de la expiación cuando la comunidad pide perdón por sus pecados, a fin de estar al servicio de Dios en el próximo año. Eid ul Adha es la fiesta del sacrificio, cuando Dios le da el carnero a Abraham para que lo sacrifique en lugar de su hijo (para los musulmanes el hijo es Ismael, para los judíos y cristianos, Isaac, pero la fidelidad de Abraham es la misma). Para comer el carnero, hay que reconciliarse con los demás. San Francisco de Asís renunció a la riqueza de su padre para que pudiera estar al servicio de Dios y llegar a todas las personas y toda la Creación.

Las oraciones que siguen son de estos días santos, preciosas para cada uno de nosotros, una fuente de aprendizaje para nosotros y nuestros hijos. Mientras buscamos la orientación de nuestras Escrituras, ofrecemos oraciones de nuestros corazones rotos. Como sucede a menudo en el diálogo interreligioso, nos encontramos con que cada uno de nosotros mejoramos. La bendición judía nos recuerda que la paz viene de Dios. La oración cristiana muestra que nuestra paz es para los demás. La oración musulmana da gracias por este regalo. En todos los casos, nos convertimos en los barcos de paz de Dios.

Ya hemos empezado a trabajar en la oración común.

Islam

Eid ul Adha conmemora la paz que viene a través de la sumisión y el sacrificio por el bien de la aplicación de la voluntad de Dios. Abraham recibe la felicidad de Dios y se le da el título de “Amigo de Dios”, al aceptar fácilmente la llamada a someterse a la voluntad de Dios cuando se le pidió que sacrificara a su hijo Ismael. Los musulmanes también deben pedir a Dios que envíe su paz sobre el profeta Abraham, durante cada una de las cinco oraciones rituales diarias. Además, los musulmanes hacen una súplica de paz durante el “jitam” o el “cierre” de cada oración ritual y es una de las súplicas preferidas del profeta Muhamad.

Oh Al-lah, Tú Eres la fuente original de paz; 
de Ti proviene toda paz y a Ti retorna toda paz.
Por eso, Haznos vivir con paz; y Permítenos entrar en el Paraíso: la Casa de Paz.
Bendito Seas, Señor nuestro, a Quien pertenece toda la Majestad y el Honor.

Cristianismo 

San Francisco de Asís visitó al sultán Malik al-Kamil de Egipto durante las cruzadas. Fue a predicar la paz, pensando que podría ser martirizado. Para su sorpresa, fue recibido como un invitado. Los dos hombres impresionaron a los demás con su vida de fe y oración y empezó una relación entre el Sultán y los franciscanos. Tenemos amigos aún desconocidos. Podemos comenzar con miedo, pero Dios puede darle la vuelta, y mostrarnos un propósito más grande.

La oración atribuida a San Francisco de Asís:

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

Judaísmo

Las bendiciones de la paz: A partir de la Exposición del libro de los Números (Números Midrash Sifrei). Atribuible a la escuela de Rabí Ismael, según la tradición, era un niño durante la destrucción romana del Segundo Templo (70 dC), fue hecho prisionero por los romanos, y más tarde rescatado (fecha desconocida). No sólo fue testigo de una de las tragedias más grandes que cayó sobre su pueblo, sino que también experimentó personalmente la esclavitud y el maltrato. Después de todo eso, se convirtió en un sabio rabínico cuyos puntos de vista son parte de la Misnah (La Misnah es el primer libro sagrado postbíblico del judaísmo rabínico, redactado entre 180 a 220 dC.)

Tan grande es la paz, que el único barco que puede contener bendiciones es la paz.
Tan grande es la paz, que debemos buscarlo incluso en tiempos de guerra.
Tan grande es la paz, que es la recompensa de los justos.
Tan grande es la paz, que se otorga a los amantes de la Torá.
Tan grande es la paz, que se otorga a los humildes.
Tan grande es la paz, que se otorga a aquellos que actúan con justicia.
Tan grande es la paz, que es igual a la totalidad de la obra de la Creación.
Tan grande es la paz, que incluso los que habitan en lo alto necesitan paz. Según está dicho: “Dios pone paz en sus alturas” (Job 25: 2). Si la paz  es necesaria en un lugar donde no existe el odio y la envidia, ¿cuánto más en un lugar donde todos estos atributos faltan? 

Tan grande es la paz, que el nombre del Santísimo es la Paz.

Preparado por

El reverendo Stephen C. Holton – Presidente del Comité Episcopal de Relaciones Musulmanas; Diócesis de Nueva York.

La sra Naz Ahmed Georgas – Directora del Programa, Fe y Asuntos de la Comunidad; Iniciativa de Córdoba.

El Rev. Brian McWeeney – Director de la Oficina de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos, Arquidiócesis de Nueva York.

El sr. Clifford Wolf – Consejo de Administración Comité Interreligioso; Comité Judío Americano, Westchester.

Original en inglés aquí.


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“La igualdad no puede ser factible, cuando una parte importante del feminismo se declara hostil hacia las religiones”

cita feminimo excluyenteEntrevista concedida a A. F. en el marco de un trabajo de investigación sobre musulmanas feministas en el contexto español.

¿Crees que todas las mujeres, independientemente de su cultura o clase social, constituyen un grupo con los mismos intereses? Ni mucho menos. Los intereses son diversos y pueden llegar a ser opuestos.

¿Crees que deberían luchar juntos con el fin de superar las desigualdades? Imagino que la pregunta se refiere a hombres y mujeres juntos. En ese caso mi respuesta es sí. Para apoyar el feminismo islámico, no es necesario ser mujer ni musulmán/a.

¿Te consideras una feminista? ¿Por qué? Sí, porque el patriarcado impregna nuestras vidas y es necesario deconstruirlo para erradicarlo.

¿Consideras que el feminismo islámico ya está establecido en la mente de las mujeres? De algunas mujeres sí, pero queda mucho trabajo por hacer. También para concienciar a los hombres.

¿Cómo crees que va a ser posible lograr la emancipación de la mujer? Mediante estrategias similares al feminismo global: acceso a la educación, independencia económica, deconstrucción de estereotipos, acceso a puestos de decisión, etc. Pero es necesario trabajar dentro de un marco religioso y ponernos las gafas feministas igualmente: tener autoridad religiosa, producir literatura, etc. Para poder lograrlo el feminismo global debe ser inclusivo.

¿Crees que es posible reinterpretar los textos sagrados con una visión feminista? No es que sea posible, es que ya se está haciendo. De hecho es uno de los puntos clave para la emancipación de las musulmanas.

¿Crees que las mujeres islámicas lograrán una situación de igualdad social al igual que las mujeres occidentales hicieron? ¿Cuánto tiempo crees que va a tomar hasta que lo logran? No hay que confundir musulmanas con orientales y no musulmanas con occidentales. Hay millones de musulmanas occidentales. Algunas de ellas, además de llevar a cabo una lucha feminista común, trabajan para abrir los cerrojos dentro de sus comunidades. La igualdad no puede ser factible cuando una parte importante del feminismo se declara hostil hacia las religiones y tiene una visión etnocéntrica. Los logros llegarán cuando el feminismo institucional occidental entienda que no puede actuar como una “Iglesia”, con sus dogmas excluyentes.


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Ha fallecido la activista y escritora Tayyibah Taylor, fundadora de la Revista Azizah

tayibah taylor6Hace un par de días me enteré del fallecimiento de Tayyibah Taylor, una mujer extraordinaria a la que tuve el honor de conocer en 2006 en Nueva York, en la conferencia internacional WISE, que reunía a musulmanas de diferentes puntos del planeta con un objetivo común: aunar esfuerzos en el empoderamiento de las musulmanas. Unos años después volvimos a coincidir en Kuala Lumpur, en la segunda edición de esa misma conferencia, a la que se habían unido muchas mujeres más. Me impactó la firmeza de sus convicciones, a la vez que la empatía  y la dulzura que transmitía a la hora de abordar los distintos obstáculos a los que nos enfrentamos como musulmanas. Siempre impecable, de una elegancia innata, llevó a cabo una importante labor a favor de la paz y la igualdad.  En la revista Azizah, que fundó ella misma, sus compañeras le han rendido un emotivo y justo homenaje: “pionera, emprendedora, líder, activista para el encuentro interreligioso, modelo de conducta, madre, escritora, maestra, hermana y activista por la paz”. Inna illahi wa inna illayhi rayiun. De Él venimos y a Él volvemos.

Tayyibah Taylor fue fundadora editora jefe de la revista Azizah, ganadora de dos Premios Eddie Folio y  New America. Tayyibah fue nombrada una de las 500 personas musulmanas más influyentes del mundo por el think tank de Oriente Medio The Royal Islamic Studies. El Huffington Post la destacó como una de las diez musulmanas americanas que deberíamos conocer. A través de la revista Azizah, proporcionó un vehículo para la voz de las estadounidenses musulmanas, un vehículo que representa sus puntos de vista y experiencias, y rompe estereotipos comúnmente aceptados. Tayyibah combinaba su pasión por la espiritualidad y los asuntos sobre las mujeres con la comunicación para promover las causas de las musulmanas.

IMG_3490-3372Tuvo distintas apariciones en la CNN y otros medios de comunicación para opinar sobre temas de actualidad y tuvo la oportunidad de visitar treinta y siete países de seis continentes. Pronunció múltiples conferencias sobre el Islam y las musulmanas, tanto a nivel nacional como internacional, incluyendo la conferencia sobre el Islam en América en la Harvard Divinity School;  la conferencia sobre el Islam y los musulmanes del siglo XIX en la Universidad Internacional Islámica de Malasia, el Diálogo belga-norteamericano musulmán, el ciclo de conferencias sobre las mujeres de la Cátedra de Sharia y Derecho de la Universidad Islámica Internacional de Islamabad, Pakistán, y el Simposio Fulbright en Perth, Australia. Tayyibah trabajó en varias iniciativas interreligiosas y viajó a Turquía, España, Marruecos, Jerusalén, Grecia y Jordania con varios grupos de judíos, cristianos y musulmanes. En la primavera de 2010, fue una de las ocho personas musulmanas que se encontraron con Su Santidad el Dalai Lama en un evento conjunto islamo-budista y fue invitada al Iftar de la Casa Blanca en agosto de 2011.

Nació en la isla de Trinidad en el Caribe pero creció en Toronto, Canadá y estudió biología y filosofía en la Universidad de Toronto. Vivió en Jeddah, Arabia Saudita durante varios años y asistió a clases en la Universidad Rey Abdul-Aziz de Estudios Árabes e Islámicos.

Tayyibah Taylor participó en la junta directiva de la Atlanta Interfaith Broadcasters, el consejo de administración del Georgia Council for International Visitors y de la junta directiva de la Faith Alliance of Metro Atlanta y el Comité de dirección de WISE, una organización que reúne a musulmanas y líderes mundiales que fomenta la participación de las musulmanas en la ley islámica y los debates contemporáneos.

Tayyibah Taylor fue amada por todos los que la conocieron y trabajaron con ella. Echaremos de menos su rostro amoroso y su actitud positiva. Que Dios tenga misericordia de su alma. Amin. Tenía cinco hijos y cinco nietos.

La janaza (funeral) tuvo lugar el pasado 6 de septiembre en la mezquita Al-Islam de Atlanta. El imam Plemon El-Amin, para quien Tayyibah “fue una mujer precursora, de la que nosotros debemos seguir su ejemplo”, dirigió la congregación de la janaza, con una importante presencia de mujeres. Se puede ver íntegramente a través del siguiente enlace.

 

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La  familia de Tayyibah Taylor pronunció unas emotivas palabras y solicitó la ayuda de todos para colaborar con la Fundación Back to Basics Kids, de la que Tayyibah fue miembro ejecutivo y abogada.

El Mensajero de Allah (pyb) dijo: “no hay ningún/a musulmán/a que muera en la jornada del viernes o la noche del viernes, sin que Allah lo proteja del juicio de la tumba”. Narrado por Ahmad, 6546; al-Tirmidhi, 1074.

Que Allah la haya acogido entre los y las justos/as. Despedida de las hijas e hijos de Tayyibah Taylor durante la janaza.

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Fuente: Azizah Magazine, Aishah Schwartzuseducationtv.com