“El blackface apareció para contrarrestar el avance social de los negros”

“El blackface no apareció, como hemos podido leer, para justificar la esclavitud sino después de la abolición, para contrarrestar el avance social de los negros”.

Esta cita de Françoise Vergès, politóloga y feminista, que cuenta con un largo recorrido en investigaciones sobre la esclavitud, es muy interesante porque cambia nuestra perspectiva a la hora de combatir esta práctica racista, tan presente en las tradiciones navideñas en España. Cada año asistimos a cabalgatas de reyes en las que cientos de blackface ofenden a la comunidad africana / afrodescendiente / afroespañola. Este año el colectivo Afroféminas ha denunciado que la cabalgata de Alcoy, con sus pajes blancos pintados de negro, es racista. Paradójicamente ha recibido multitud de comentarios y reacciones racistas para defender que no se trata de una tradición racista. Una demostración clara del actual “racismo sin racistas”.

El tema es de gran calado porque no se trata “simplemente” de no ofender a un colectivo “hipersensible”, “que ve el racismo donde no lo hay”, sino que la tradición del blackface es una de las tantas herramientas al servicio del sistema del privilegio blanco en el que todas las personas blancas hemos sido y somos socializadas.

He querido tirar del hilo y ver a dónde me lleva la historia, el contexto histórico de la época, los argumentos objetivos que con tanto ahínco y soberbia exigen los defensores de estas tradiciones.

La primera representación de la cabalgata de Alcoy está documentada en 1866. Vamos a ver algunas fechas clave a partir de la mitad del siglo XIX en relación a la esclavitud y su abolición.

EEUU

1830-mediados siglo XX Aplicación de los códigos negros, inicialmente en Estados que no habían legalizado la esclavitud pero sirvieron para perpetuar la discriminación y la segregación racial.

1861-1865 Guerra de Secesión y la cuestión clave sobre la abolición o no de la esclavitud como telón de fondo.

1863 Proclamación de Emancipación.

Finales de 1865 Ratificación de la decimotercera enmienda a la Constitución según la cual la emancipación es universal y permanente.

1866 Texas es el primer Estado sureño en adoptar las normas emanadas de los códigos negros. Luego se unieron muchos más Estados.

1876-1965 Las leyes Jim Crow propugnaban la segregación racial. Estas leyes eran derivadas de los códigos negros.

INGLATERRA

1833 Slavery Abolition Act

FRANCIA

1685 Código negro, instrumento colonial para perpetuar el racismo y la opresión.

1794 Abolición de la esclavitud en la Declaración  de los Derechos Humanos y del Ciudadano postrevolución francesa.

1802 Napoleón restaura la esclavitud.

1848 Abolición de la esclavitud.

ESPAÑA

1768 Primer código negro inspirado en el código negro francés

1837 Abolición de la esclavitud en la península.

1865 Se crea la Sociedad Abolicionista Española.

1870 Ley de libertad de vientres, según la cual los hijos de esclavas serán libres.

1886 Abolición de la esclavitud en la última colonia española (Cuba).

En 1866, cuando se documenta por primera vez la cabalgata de reyes de Alcoy, una de las más antiguas de España (si no la más antigua), estamos en pleno proceso de abolición de la esclavitud (evidentemente no de forma efectiva pero sí globalmente legal).

Tal y como muestran las leyes Jim Crow de EEUU, se perpetuará y legalizará la discriminación y la segregación racial aunque la esclavitud esté oficialmente abolida. Por lo tanto, no se trataba ya de justificar la esclavitud sino de adaptar el sistema de privilegios a la nueva situación. Y es ahí donde el blackface entronca con la perpetuación del racismo estructural. El nombre de estas leyes tiene su origen en un vodevil de 1828 que se hizo muy famoso en EEUU, llamado “Jump Jim Crow”, en el que se caricaturizaba a un esclavo negro con discapacidad física. El actor blanco, Thomas Rice, se pintaba la cara de negro.

España no estaba al margen de estos cambios y la voluntad de caricaturizar a los pajes como esclavos negros en pleno proceso abolicionista tiene que ver con la resistencia contra la supresión de unos privilegios considerados naturales. Ni siquiera el rey negro se salva del blackface. De ahí que caricaturizar sirva para inferiorizar. Hoy en día todavía no existe una equiparación de derechos.

 

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Indignada

No sé ni por dónde empezar. La indignación me invade. Se trata de una mezcla entre decepción, sentimiento de engaño y rabia.

Cuando era pequeña me educaron haciéndome creer que no había diferencias de género, que eso era cosa de antes, pero en las reuniones familiares, quienes nos levantábamos para servir y quitar la mesa éramos las mujeres mientras los hombres hablaban de sus cosas.

También me hicieron creer que no había diferencias raciales ya que en realidad las razas no existen.  Pero cuando se afirma que hoy en día nadie es racista lo que quiere decir es que nadie lo es mientras no se vea en la tesitura de tener que defender sus privilegios, su identidad, su superioridad.

Me explicaron que mi país era aconfesional y que, por lo tanto, no había ninguna religión por encima de otra. Pero nadie me habló de la existencia de un concordato entre el Estado y la Santa Sede ni de que ser musulmana significaría tener que ser percibida como una traidora y una renegada.

Creía de manera ingenua en los discursos buenistas de la ciudadanía, la integración, la igualdad. Y pensaba (¡tonta de mí!) que el mestizaje era un horizonte ideal al que deberíamos tender, que trascendería por arte de magia cualquier diferencia. ¡Hasta me creí que existía la igualdad de oportunidades en el ámbito laboral si te esforzabas lo suficiente!

La vida se encargó de mostrarme una realidad muy diferente: el machismo, el racismo, el clasismo no han desaparecido. Simplemente han adoptado formas distintas, algunas antiguas y otras nuevas.

Nos estafaron cuando nos hicieron creer que podíamos cambiar la realidad, nuestro legítimo sentimiento de injusticia, de forma individual. Que todo dependía de nuestra voluntad, de nuestro esfuerzo personal. La exacerbación del individualismo lo que ha supuesto es el triunfo del liberalismo y ha permitido desarticular en parte cierto activismo político social.

Llevo muchos años en la lucha feminista, contra la islamofobia y el racismo. Tengo que confesar que en más de una ocasión he querido tirar la toalla. He tenido que hacer altos en el camino para poder reponerme de la violencia que recibimos las personas que nos exponemos públicamente.

Pero aquí sigo, con mis dilemas, mis dudas y mis contradicciones, intentando desbrozar el camino para ver cómo transformamos nuestra indignación en una fuerza colectiva que provoque un cambio  real en las relaciones de poder. Sin esa condición previa, todo activismo estará abocado al fracaso o simplemente servirá para mantener un compromiso de fachada, y por lo tanto, para perpetuar las discriminaciones.

¿Es el etnocentrismo malo para las mujeres?

weallcandoitFuente: Pikara Magazine – Natalia Andújar

En un contexto convulso; en plena ebullición y transformación de los movimientos feministas, nos encontramos con interminables debates, fracturas internas y agendas encontradas, en el que el feminismo hegemónico lucha por mantener su hegemonía, utilizando parte del argumentario y de las estrategias patriarcales, desacreditando a los feminismos disidentes y presentándose como única voz autorizada.

Se trata de un feminismo dogmático, en un contexto de lucha de autoridad. Celia Amorós se erige en una de las voces autorizadas por la academia feminista para la que “el multiculturalismo radical que postulan “los feminismos de mujeres de color” estadounidenses y que tiene una influencia significativa en espacios intelectuales y políticos latinoamericanos (…) parte de una oposición entre feminismos blancos burgueses y feminismos de color. Y esta división del feminismo no deja de ofrecer problemas, porque sugiere la existencia de un feminismo que es legítimo y otro que no lo es”[1].

Es realmente cínico que sea la propia élite, esto es, aquella que mantiene un control férreo sobre la producción feminista, que tiene el monopolio de la prensa mainstream y de la academia, y que invisibiliza a los feminismos disidentes y decoloniales, la que acuse a estos últimos de establecer una distinción sobre lo que es legítimo y lo que no, dentro del feminismo.

Sorprende que gasten más energías en desacreditar a otras feministas, en decirles cómo deben vestirse, en recriminarles que no sigan su agenda interesada; en lugar de solidarizarse con sus luchas y con las discriminaciones múltiples que sufren.

El eslogan “¡solidaridad con las mujeres del tercer mundo!” no puede esconder una actitud paternalista, ni caritativa sino que se deben establecer unas relaciones solidarias y colaborativas horizontales, en las que haya reciprocidad, igualdad de trato, respeto y dignidad para todas.

Este feminismo hegemónico presenta falsos dilemas al enfrentar el feminismo y el multiculturalismo cultural; la lucha antisexista y la lucha antirracista. ¿Qué pasaría si las feministas no blancas exigieran a las blancas que renegaran de su cultura por ser machista? ¿Qué cultura deberían adoptar entonces las blancas? ¿Por qué las no blancas tendrían derecho a decirles a las blancas que imitaran su cultura? ¿Con qué autoridad podrían hacerlo? Entiéndase “blancas” y “no blancas”, no como un concepto racial sino un constructo social.

En 1999 Susan Moller Okin publicó el texto “¿Es el multiculturalismo malo para las mujeres?”, en el que ponía sobre la mesa este supuesto dilema. Azizah al Hibri, filósofa y profesora musulmana le replicó con otro texto “¿Es el feminismo occidental patriarcal bueno para las mujeres del tercer mundo?”[2]

La primera fuente de controversia reside en que Okin se basa en una visión del otro sobre la base de estereotipos y generalizaciones. Como afirma Al Hibri “su comprensión de otras culturas/religiones se deriva de fuentes secundarias de fuera de esas culturas/religiones. La segunda fuente de controversia reside en que la posición de Okin convierte en antagonistas a la justicia de género y a la justicia etnocultural”.[3]

Por otro lado, no se trata solamente de un tipo de feminismo instrumentalizado por parte de todo el espectro político, y en especial, de los movimientos de extrema derecha (parecería que esta instrumentalización es totalmente ajena a su voluntad y por lo tanto, sería víctima inocente de la voluntad del patriarcado imperante en la esfera política), sino que además el feminismo hegemónico trabaja de manera consciente y activa para uniformar las prioridades de la lucha feminista, pero únicamente a su imagen y semejanza.

Las luchas contra el racismo, la xenofobia, la islamofobia, la lgtofobia, el derecho de asilo y la lucha contra la pobreza, son luchas feministas porque las mujeres están atravesadas por todas esas discriminaciones e injusticias. Hay mujeres que son a la vez pobres, extranjeras, lesbianas, negras, refugiadas y musulmanas. No podemos atender únicamente a la discriminación por razón de género, sin tener en cuenta, a la vez, las discriminaciones por razón de clase, origen, sexo, raza y religión. Estas no deben ser tratadas como “simples daños colaterales”, dentro de un proyecto feminista superior. Es necesario tener en cuenta la interseccionalidad de las opresiones, ver cuáles son las conexiones que se llevan a cabo, por parte de quién, quién se beneficia de ello y cómo se dan en diferentes contextos, tanto históricos, geográficos como experienciales.

Sorprende también que defiendan una postura esencialista y no laica de las religiones en general, y del islam y las personas musulmanas, en particular. A menudo leemos afirmaciones de ciertas feministas: “el islam no es compatible con el feminismo”, “el islam no es compatible con la democracia y los derechos humanos”.

Estos planteamientos llevan una carga negativa implícita porque se presenta de entrada como una contradicción en la que el elemento negativo, el elemento que debe adaptarse es el islam; y el elemento positivo, el elemento a imitar, es el feminismo, la democracia y los derechos humanos.

Los dos conceptos se plantean desde una mirada esencialista, como si solo pudiéramos entender el islam y el feminismo o el islam y los derechos humanos, de una única manera, lo que nos llevaría efectivamente a una paradoja total.

Por lo tanto, es necesario cambiar la manera en la que formulamos las preguntas. Deberíamos preguntarnos por qué no hay democracia en muchos países de mayoría (¡y de minoría!) musulmana o por qué no se respetan los derechos humanos o aún, por qué se perpetúan las discriminaciones hacia las mujeres. Desde ahí podemos responder de manera empírica, en lugar de presentar una caricatura del islam y de validar las posturas reaccionarias y patriarcales que existen dentro del islam.

[1] Amorós, C.; Cobo, R.; Miyares, A.; Sánchez, A.; Posada, L. Interculturalidad, feminismo y educación. Madrid, Catarata, 2006. p. 27

[2] Cohen, J.; Howard, M. y Nussbaum, M. (eds.), Is multiculturalism bad for women?, Princetown University Press, 1999, págs. 41-47.

[3] Pérez, O. “Indígenas y derechos colectivos. ¿Es el multiculturalismo malo para las mujeres?” in Derechos y libertades: Revista del Instituto Bartolomé de las Casas,  Año nº 9, Nº 13, 2004, págs. 399-430

 

“Siempre hay que preguntarse a quién benefician estas polémicas”

burka banEn el marco de un trabajo para el Máster de Comunicación de Conflictos Armados, Movimientos Sociales y Paz de la UAB, una estudiante entrevista a Natalia Andújar para conocer su opinión sobre el debate que prohíbe el uso del burka y el niqab en Europa.

Antes de empezar, me gustaría tener una radiografía de tu perfil personal. Dinos

Un sueño aún por realizar: Escribir un libro
Una mentira: La existencia del “otro”
Una gran verdad: Las apariencias engañan
Un destino: Igualdad
Una pasión: El deporte
Un libro: El Quijote
Una frase: La única Ley sagrada es la ley del cambio.
Una pregunta: ¿A quién beneficia el feminismo exclusivo?
Un arrebato: El enamoramiento
Lo que hizo que el mundo fuera mejor en los últimos 10 años: El final del viejo paradigma

Gracias. En primer lugar, me gustaría saber cuál es tu profesión

Soy profesora y dirijo el Centro de Formación Educaislam.

Sé que te convirtiste a la religión musulmana y me gustaría saber cuáles son las razones detrás de esta elección espiritual

Mi búsqueda fue espiritual e intelectual. Yo venía del agnosticismo, por lo que no he cambiado de religión. Mi búsqueda ante las preguntas trascendentes que nos solemos hacer me llevaron al islam, pero me podrían haber llevado a otra tradición espiritual.

¿Qué te hizo interesarte por el islam, la cultura musulmana, el feminismo y activismo?

Mi contacto con un país de mayoría musulmana y una conciencia de que nuestra existencia tiene un sentido más allá de nuestra materialidad corporal.

El feminismo y activismo es algo que llevo conmigo desde siempre: en el cole organizaba huelgas, en mi casa me rebelaba contra el machismo desde pequeña. He sido muy activa en el movimiento Scout de Catalunya y he estado implicada en distintos proyectos de cooperación internacional.

¿Utilizas algún tipo de vestimenta de naturaleza islámica, velo, el hiyab u otro? ¿Has considerado esta hipótesis? ¿Por qué?

No, porque no llevo nada en la cabeza, ni gorra, ni gorrito, ni sombrero. No hay prendas “islámicas”, hay prendas con usos diversos.

¿Cómo es ser activista, musulmana, vivir en un país occidental y luchar contra el poder del patriarcado en la sociedad actual? ¿A qué obstáculos te enfrentas?

A dos obstáculos: a la mirada esencialista de cierto sector del feminismo que nos expulsa de la familia feminista al considerar que “las subalternas” no podemos hablar (así se nos considera) y dentro de la comunidad musulmana, hay sectores reaccionarios que nos ven como un gran peligro porque defendemos la recuperación de la propia tradición islámica y la centralidad del Corán, frente a la fractura que ha supuesto cierto islam político respecto a nuestra tradición y la marginación del mensaje divino primigenio, que no es otro que la defensa de la paz, la unicidad y la justicia.

¿Cuáles son los principales estereotipos que la sociedad occidental (los no musulmanes) tienen respecto al islam?

Que se trata de una religión violenta, patriarcal, retrógrada. O sea, nada bueno. Es una visión totalmente manipulada. Se confunde la dimensión política con una tradición espiritual. Hay distintas fuerzas político-económicas que quieren que esa confusión perdure y la alimentan. El neoliberalismo y el fundamentalismo se retroalimentan, se necesitan y validan mutuamente esas visiones tremendistas.

¿Cuál es tu posición respecto a la prohibición del uso del burka y el niqab en los espacios públicos? ¿Qué piensas sobre este tema?

No estoy de acuerdo con las prohibiciones que vulneran los derechos de los ciudadanos. Legislar sobre un problema inexistente tiene consecuencias muy negativas: se estigmatiza a un colectivo, se fomenta la islamofobia al asociar erróneamente esa prenda con el islam y sirve para desviar la atención sobre los verdaderos problemas.

¿Cómo crees que se trata esta cuestión en los medios de comunicación?

De forma estereotipada y tendenciosa. Hay una inflación de noticias sensacionalistas que están manipuladas y responden a unos intereses muy concretos.

¿Crees que la aplicación de la ley que prohíbe el uso del niqab y el burka dificulta la vida de las musulmanas, incluso en los espacios privados?

Dificultaría la vida de las musulmanas si hubiera mujeres que lo llevaran. Pero el número de personas es tan reducido que me parece innecesario legislar sobre esta cuestión. Para esos pocos casos, evidentemente se les va a enviar a sus casas y eso es muy poco feminista. No fomenta especialmente el empoderamiento.

¿Crees que en este escenario, la mujer musulmana se enfrenta a obstáculos sustanciales en los espacios públicos? ¿Cuáles? ¿Y en los espacios privados?

Habría que preguntárselo a una mujer que llevase niqab. Veo que se usa indistintamente niqab y burka. En España los contados casos de mujeres que llevan el rostro cubierto son portadoras del niqab pero no del burka. De hecho yo no he visto nunca a nadie vestida así por la calle, Supongo que las reacciones pueden ser aparentemente contradictorias: violentas y también paternalistas.

¿Puede haber consecuencias negativas para una chica que lleva, por ejemplo, un pañuelo en la cabeza y luego se deja de usar (ya sea en todos los casos) dentro de la comunidad musulmana?

Dependerá del ambiente en el que se relacione, cómo se relacionaba antes con la gente y cómo se relaciona con su nueva imagen. Y viceversa, cómo se relacionaba la gente con ella, antes y después.

¿Crees que esta ley genera simpatías hacia el uso de prendas que cubren el rostro, esto es, se refuerza la defensa de su uso ya que “si me prohibes algo entonces voy a hacerlo”?

No creo que se generalice su uso, puesto que el ocultamiento del rostro no es ninguna obligación religiosa, pero es cierto que la prohibición acaba reforzando las tesis de ciertas corrientes dentro del islam que creen que es una vestimenta que tiene algo que ver con la religión.

¿Consideras que el tema “sí o no a la prohibición del uso de burka y niqab” es un falso debate, es decir, que de hecho se libera el bienestar de la mujer como fin último pero esto es sólo un discurso político? ¿Por qué?

¿El bienestar para quién? Cuando el Tribunal Europeo desestimó una denuncia de una ciudadana francesa, en relación a la ley que le prohibía llevar el rostro cubierto en el espacio público, alegó que la razón principal era porque la prohibición servía para reforzar la seguridad ciudadana. Nada que ver con el bienestar de las mujeres.

¿Consideras que la sociedad actual recibe con los brazos abiertos la diversidad cultural o no del todo?

No, la sociedad española todavía está viviendo una transición “cultural”: después de más de 500 años de monolitismo cultural, no es fácil que se respete la diversidad.

¿Por qué la gente rechaza la existencia de movimientos feministas islámicos? ¿Qué crees que está fallando?

Cualquier movimiento, como su nombre indica, es dinámico, se mueve y pone en entredicho el estatus quo. Hay muchos intereses, tanto dentro como fuera de la comunidad musulmana para que nada cambie, para que quienes tienen el poder lo mantengan. Yo lo percibo al revés, cuanta más oposición haya por parte de los distintos poderes que se retroalimentan, eso significa que el feminismo islámico molesta, que sirve para algo. Sería un fracaso que esos mismos poderes lo hicieran suyo y lo instrumentalizaran. Sería la forma más eficaz de neutralizarlo.

Afirmas que la prohibición no es la solución. ¿Por qué?

Porque una prohibición no es pedagógica, es represora. Lo que es legal no es necesariamente justo.

Y si no es la solución, ¿qué otras medidas/soluciones sugieres a este problema?

Podría llegar a ser un problema si no hay educación, sensibilización y respeto por el derecho a la libertad de imagen.

¿Crees que hay un discurso contaminado, difundido por los medios de comunicación, sobre el tema de la prohibición?

Totalmente viciado. Siempre hay que preguntarse a quién benefician estas polémicas. En Europa, a las corrientes de ultraderechas, que acaban contaminando ideológicamente a otras corrientes políticas que asumen como propias las tesis discriminatorias.

Leí en algún lugar, que el feminismo occidental (algunos movimientos) prejuzgan a las musulmanas al pensar que son felices asumiendo la falta de derechos dentro de las sociedades patriarcales. ¿Qué le dirías?

Las musulmanas no necesitan de una mirada paternalista, liberadora según unos cánones impuestos desde fuera ni de una relación desigual, en la que cierto sector del feminismo laico se posiciona por encima del bien y del mal, en una especie de superioridad moral.

Necesitamos tejer relaciones horizontales, en un mismo plano de igualdad. No existe ningún dilema entre la lucha antisexista y la lucha antiracista. Es un falso dilema alimentado por el patriarcado para desactivar nuestras luchas. Me preocupa mucho que cierto feminismo beligerante haga suyos los discursos de la ultraderecha respecto a las mujeres y el islam. Huyo de las miradas esencialistas.

¿Es correcto decir que hay un feminismo occidental y un feminismo islámico? En caso afirmativo, ¿cuáles son las principales diferencias?

No estoy de acuerdo con esa distinción, ya que por un lado, se identifica un “espacio” y un “pensamiento” únicos, como si solo hubiera un feminismo occidental, y un adjetivo que nos remite al “islam”, a una religión. Yo creo que existen feminismos mestizos, el islámico es uno de ellos, en el que las fronteras no son geográficas sino más bien mentales y abogan por una visión decolonial, descentrada e inclusiva.

¿Por qué crees que es importante hacer visible el feminismo islámico?

Porque no podemos reivindicar que debemos ponernos las gafas violetas en todos los ámbitos menos en uno: el de la religión. No podemos establecer la siguiente ecuación: o eres no creyente y liberada, o eres creyente y sometida. Tenemos que estar alerta respecto a esos simplismos paternalistas. El feminismo islámico nos permite mantener la guardia en ese sentido.

¿Qué has aprendido, qué es lo que más valoras en tu carrera y en tu experiencia personal como activista?

Que las cosas pueden cambiar. Hace unos años cuando hablábamos de igualdad en el islam, había una gran oposición dentro de la comunidad musulmana en España. Hoy hemos avanzado y en el nuevo currículo del área de Enseñanza Religiosa Islámica de Educación Primaria que se acaba de publicar, ya hablamos de una educación en “igualdad de género” y “para la paz”. Lo que valoro ante todo es el trabajo bien hecho y no los discursos vacíos. Valoro por encima de todo la sinceridad y la entrega, más allá de las etiquetas. La sociedad civil debe unirse ante cualquier injusticia y resistir, declararse objetor de conciencia, desobedecer ante los atropellos legales que estamos sufriendo.

¿Hay alguna situación que recuerdas con cariño?

Sí, he conocido a grandes mujeres, algunas se consideran feministas y otras no, pero más allá de esa diferencia, he visto que las mujeres unidas tenemos una gran fuerza, ya sea para luchar por nuestros ideales, para meditar o trabajar por unas sociedades más justas.

¿Cómo surgió la idea de empezar Educaislam?

Después de llevar muchos años organizando cursos y conferencias, un grupo de profesionales decidimos crear un espacio en el que pudiéramos enseñar/aprender sobre el islam, de forma objetiva, rigurosa y plural. Es la mejor herramienta para combatir la islamofobia y la ignorancia.

¿Qué te hace luchar cada día por una educación más completa y la conciencia sobre el islam? O mejor dicho ¿qué es lo que te motiva?

De forma egoísta, lo que me aportan mis alumnos y alumnas es mucho más de lo que yo les doy. La educación es una herramienta potentísima para contrarrestar el discurso del odio, tan extendido hoy en día.

¿Por qué eligiste hacer algo tan completo como “educar a la gente sobre el islam”?

Soy profesora y activista, así que para mí ha sido natural que acabara haciendo lo que estoy haciendo.

¿Cuál es el resultado hasta el momento?

Es difícil responder, ya que estamos en un momento de muchos cambios. Diría que con trabajo y paciencia se llega muy lejos. Las redes se van tejiendo, vamos teniendo cada vez más aliados naturales, vamos dándole forma y contenido.

¿Tienes un nuevo proyecto en mente? ¿Cuál?

Muchos. La mayoría tienen que ver con ofrecer un servicio a la comunidad musulmana. Es necesario poner a su alcance todo lo que se ha ido tejiendo y construyendo a lo largo de estos años. Tenemos un gran potencial, entre la comunidad hay jóvenes muy preparados y mujeres muy fuertes. Con las herramientas adecuadas, podemos aportar mucho a nuestra sociedad.

Gracias. 

La valla. Cien artistas en la frontera sur

Autor: Asociación Pro. De. In. Melilla Fuente: Vimeowpid-cartel-la-valla.jpg1-642x907

‘La valla’, el impactante testimonio gráfico de los emigrantes que intentan cruzar a Melilla

La actriz Amparo Climent expone en Utopic_Us 40 dibujos de los subsaharianos acampados en el monte Gurugú

Valla fronteriza, concertinas, campamentos improvisados, férreos controles policiales… Son imágenes y palabras difundidas hasta la extenuación por los noticiarios que ahora adquieren una inédita dimensión documental y artística con La valla. 100 artistas en la Frontera Sur, una muestra de más de 40 dibujos y escritos realizados por los propios emigrantes subsaharianos y recopilados por la actriz y artista plástica Amparo Climent a lo largo de cuatro viajes a Melilla durante este año 2014. La valla… se podrá visitar en la galería madrileña Utopic_Us (Duque de Rivas 5, metro Tirso de Molina) desde la tarde del 15 de octubre y hasta el 15 de noviembre, con horario ininterrumpido de 10.00 a 21.00 horas.

A lo largo de sus visitas sucesivas al monte Gurugú, Climent fue pidiendo a los allí acampados que expusieran sus sentimientos, vivencias, temores e ilusiones mediante dibujos o cartas. El material recopilado por la artista valenciana constituye un testimonio singular y privilegiado sobre el temor, la angustia, las penurias y el anhelo de libertad con el que conviven estos hombres, asediados por las fuerzas de seguridad pero deseosos de encontrar esperanza en sus vidas. Son dibujos de estilo a menudo naïf y elaborados con materiales elementales, rotuladores o bolígrafos, en trozos precarios de cuartillas o cajas de cartón. Detrás de esos trazos de apariencia infantil se esconden historias impactantes, heridas externas e internas, muchas noches al raso en condiciones infrahumanas. “Estamos aquí solo como un pasaje hacia Europa, no para quedarnos. Aquí hay muchos heridos, brazos rotos, pies torturados. Gracias”, escribe en el anverso de su dibujo Amadou Guindo, uno de los protagonistas de esta exposición insólita y de hondo significado social.

En compañía de la artista Concha Mayordomo, con la que comparte las labores de comisariado, Climent quiso completar el material traído desde las inmediaciones de Melilla con 100 artistas de la Frontera Sur, un centenar de obras en formato rígido, de 33×33 centímetros, elaboradas por artistas plásticos, historiadores, escritores, poetas y otros personajes del mundo de la cultura y la creación. Todos estos artistas enriquecen La valla con sus reflexiones sobre el significado de las fronteras, el abismo entre los mundos, el valor de la solidaridad y otros aspectos sobre los que es imposible dejar de preguntarse al hilo del drama cotidiano que se respira en las fronteras entre África y Europa. El colectivo de mujeres artistas Generando Arte, con cerca de medio centenar de integrantes, se ha involucrado de forma decisiva en esta iniciativa.

Tal vez los cuerpos agotados de muchos de estos hombres no logren cruzar el Estrecho, pero sus miradas, asustadas y anhelantes, sí. Y esas miradas son los cuadros de La valla. 100 artistas en la Frontera Sur, que se pondrán a la venta entre los visitantes de Utopic_Us. Todos los beneficios obtenidos por esta acción irán a parar a una escuela de enseñanzas artísticas en Mali, la Aldea Cultural Jele Kosobe, que en estos momentos se encuentra al borde de la desaparición por falta de recursos.

El proyecto de La valla incluye, más allá de la exposición, una segunda fase con mesas redondas y encuentros sobre aspectos tan candentes como las deportaciones en caliente, los vuelos de la vergüenza o el papel de la Unión Europea y otras instituciones ante esta problemática. La valla también será documentada para que las reproducciones de todos los dibujos, escritos y cuadros puedan emprender un recorrido por otras ciudades españolas, europeas y latinoamericanas.

Barcos de Paz

paseo-velero-atardecerEste año, uno de nuestros  días más sagrados – en el judaísmo, el islam y el cristianismo – coinciden. Yom Kippur, Eid ul Adha y el día de San Francisco de Asís se celebran hoy, 4 de octubre. Todos ellos representan días de trabajo duro en favor de la paz.

Yom Kipur es el día de la expiación cuando la comunidad pide perdón por sus pecados, a fin de estar al servicio de Dios en el próximo año. Eid ul Adha es la fiesta del sacrificio, cuando Dios le da el carnero a Abraham para que lo sacrifique en lugar de su hijo (para los musulmanes el hijo es Ismael, para los judíos y cristianos, Isaac, pero la fidelidad de Abraham es la misma). Para comer el carnero, hay que reconciliarse con los demás. San Francisco de Asís renunció a la riqueza de su padre para que pudiera estar al servicio de Dios y llegar a todas las personas y toda la Creación.

Las oraciones que siguen son de estos días santos, preciosas para cada uno de nosotros, una fuente de aprendizaje para nosotros y nuestros hijos. Mientras buscamos la orientación de nuestras Escrituras, ofrecemos oraciones de nuestros corazones rotos. Como sucede a menudo en el diálogo interreligioso, nos encontramos con que cada uno de nosotros mejoramos. La bendición judía nos recuerda que la paz viene de Dios. La oración cristiana muestra que nuestra paz es para los demás. La oración musulmana da gracias por este regalo. En todos los casos, nos convertimos en los barcos de paz de Dios.

Ya hemos empezado a trabajar en la oración común.

Islam

Eid ul Adha conmemora la paz que viene a través de la sumisión y el sacrificio por el bien de la aplicación de la voluntad de Dios. Abraham recibe la felicidad de Dios y se le da el título de “Amigo de Dios”, al aceptar fácilmente la llamada a someterse a la voluntad de Dios cuando se le pidió que sacrificara a su hijo Ismael. Los musulmanes también deben pedir a Dios que envíe su paz sobre el profeta Abraham, durante cada una de las cinco oraciones rituales diarias. Además, los musulmanes hacen una súplica de paz durante el “jitam” o el “cierre” de cada oración ritual y es una de las súplicas preferidas del profeta Muhamad.

Oh Al-lah, Tú Eres la fuente original de paz; 
de Ti proviene toda paz y a Ti retorna toda paz.
Por eso, Haznos vivir con paz; y Permítenos entrar en el Paraíso: la Casa de Paz.
Bendito Seas, Señor nuestro, a Quien pertenece toda la Majestad y el Honor.

Cristianismo 

San Francisco de Asís visitó al sultán Malik al-Kamil de Egipto durante las cruzadas. Fue a predicar la paz, pensando que podría ser martirizado. Para su sorpresa, fue recibido como un invitado. Los dos hombres impresionaron a los demás con su vida de fe y oración y empezó una relación entre el Sultán y los franciscanos. Tenemos amigos aún desconocidos. Podemos comenzar con miedo, pero Dios puede darle la vuelta, y mostrarnos un propósito más grande.

La oración atribuida a San Francisco de Asís:

Señor, haz de mí un instrumento de tu paz.
Que allá donde hay odio, yo ponga el amor.
Que allá donde hay ofensa, yo ponga el perdón.
Que allá donde hay discordia, yo ponga la unión.
Que allá donde hay error, yo ponga la verdad.
Que allá donde hay duda, yo ponga la Fe.
Que allá donde desesperación, yo ponga la esperanza.
Que allá donde hay tinieblas, yo ponga la luz.
Que allá donde hay tristeza, yo ponga la alegría.

Oh Señor, que yo no busque tanto ser consolado, cuanto consolar,
ser comprendido, cuanto comprender,
ser amado, cuanto amar.

Porque es dándose como se recibe,
es olvidándose de sí mismo como uno se encuentra a sí mismo,
es perdonando, como se es perdonado,
es muriendo como se resucita a la vida eterna.

Judaísmo

Las bendiciones de la paz: A partir de la Exposición del libro de los Números (Números Midrash Sifrei). Atribuible a la escuela de Rabí Ismael, según la tradición, era un niño durante la destrucción romana del Segundo Templo (70 dC), fue hecho prisionero por los romanos, y más tarde rescatado (fecha desconocida). No sólo fue testigo de una de las tragedias más grandes que cayó sobre su pueblo, sino que también experimentó personalmente la esclavitud y el maltrato. Después de todo eso, se convirtió en un sabio rabínico cuyos puntos de vista son parte de la Misnah (La Misnah es el primer libro sagrado postbíblico del judaísmo rabínico, redactado entre 180 a 220 dC.)

Tan grande es la paz, que el único barco que puede contener bendiciones es la paz.
Tan grande es la paz, que debemos buscarlo incluso en tiempos de guerra.
Tan grande es la paz, que es la recompensa de los justos.
Tan grande es la paz, que se otorga a los amantes de la Torá.
Tan grande es la paz, que se otorga a los humildes.
Tan grande es la paz, que se otorga a aquellos que actúan con justicia.
Tan grande es la paz, que es igual a la totalidad de la obra de la Creación.
Tan grande es la paz, que incluso los que habitan en lo alto necesitan paz. Según está dicho: “Dios pone paz en sus alturas” (Job 25: 2). Si la paz  es necesaria en un lugar donde no existe el odio y la envidia, ¿cuánto más en un lugar donde todos estos atributos faltan? 

Tan grande es la paz, que el nombre del Santísimo es la Paz.

Preparado por

El reverendo Stephen C. Holton – Presidente del Comité Episcopal de Relaciones Musulmanas; Diócesis de Nueva York.

La sra Naz Ahmed Georgas – Directora del Programa, Fe y Asuntos de la Comunidad; Iniciativa de Córdoba.

El Rev. Brian McWeeney – Director de la Oficina de Asuntos Ecuménicos e Interreligiosos, Arquidiócesis de Nueva York.

El sr. Clifford Wolf – Consejo de Administración Comité Interreligioso; Comité Judío Americano, Westchester.

Original en inglés aquí.

Ha fallecido la activista y escritora Tayyibah Taylor, fundadora de la Revista Azizah

tayibah taylor6Hace un par de días me enteré del fallecimiento de Tayyibah Taylor, una mujer extraordinaria a la que tuve el honor de conocer en 2006 en Nueva York, en la conferencia internacional WISE, que reunía a musulmanas de diferentes puntos del planeta con un objetivo común: aunar esfuerzos en el empoderamiento de las musulmanas. Unos años después volvimos a coincidir en Kuala Lumpur, en la segunda edición de esa misma conferencia, a la que se habían unido muchas mujeres más. Me impactó la firmeza de sus convicciones, a la vez que la empatía  y la dulzura que transmitía a la hora de abordar los distintos obstáculos a los que nos enfrentamos como musulmanas. Siempre impecable, de una elegancia innata, llevó a cabo una importante labor a favor de la paz y la igualdad.  En la revista Azizah, que fundó ella misma, sus compañeras le han rendido un emotivo y justo homenaje: “pionera, emprendedora, líder, activista para el encuentro interreligioso, modelo de conducta, madre, escritora, maestra, hermana y activista por la paz”. Inna illahi wa inna illayhi rayiun. De Él venimos y a Él volvemos.

Tayyibah Taylor fue fundadora editora jefe de la revista Azizah, ganadora de dos Premios Eddie Folio y  New America. Tayyibah fue nombrada una de las 500 personas musulmanas más influyentes del mundo por el think tank de Oriente Medio The Royal Islamic Studies. El Huffington Post la destacó como una de las diez musulmanas americanas que deberíamos conocer. A través de la revista Azizah, proporcionó un vehículo para la voz de las estadounidenses musulmanas, un vehículo que representa sus puntos de vista y experiencias, y rompe estereotipos comúnmente aceptados. Tayyibah combinaba su pasión por la espiritualidad y los asuntos sobre las mujeres con la comunicación para promover las causas de las musulmanas.

IMG_3490-3372Tuvo distintas apariciones en la CNN y otros medios de comunicación para opinar sobre temas de actualidad y tuvo la oportunidad de visitar treinta y siete países de seis continentes. Pronunció múltiples conferencias sobre el Islam y las musulmanas, tanto a nivel nacional como internacional, incluyendo la conferencia sobre el Islam en América en la Harvard Divinity School;  la conferencia sobre el Islam y los musulmanes del siglo XIX en la Universidad Internacional Islámica de Malasia, el Diálogo belga-norteamericano musulmán, el ciclo de conferencias sobre las mujeres de la Cátedra de Sharia y Derecho de la Universidad Islámica Internacional de Islamabad, Pakistán, y el Simposio Fulbright en Perth, Australia. Tayyibah trabajó en varias iniciativas interreligiosas y viajó a Turquía, España, Marruecos, Jerusalén, Grecia y Jordania con varios grupos de judíos, cristianos y musulmanes. En la primavera de 2010, fue una de las ocho personas musulmanas que se encontraron con Su Santidad el Dalai Lama en un evento conjunto islamo-budista y fue invitada al Iftar de la Casa Blanca en agosto de 2011.

Nació en la isla de Trinidad en el Caribe pero creció en Toronto, Canadá y estudió biología y filosofía en la Universidad de Toronto. Vivió en Jeddah, Arabia Saudita durante varios años y asistió a clases en la Universidad Rey Abdul-Aziz de Estudios Árabes e Islámicos.

Tayyibah Taylor participó en la junta directiva de la Atlanta Interfaith Broadcasters, el consejo de administración del Georgia Council for International Visitors y de la junta directiva de la Faith Alliance of Metro Atlanta y el Comité de dirección de WISE, una organización que reúne a musulmanas y líderes mundiales que fomenta la participación de las musulmanas en la ley islámica y los debates contemporáneos.

Tayyibah Taylor fue amada por todos los que la conocieron y trabajaron con ella. Echaremos de menos su rostro amoroso y su actitud positiva. Que Dios tenga misericordia de su alma. Amin. Tenía cinco hijos y cinco nietos.

La janaza (funeral) tuvo lugar el pasado 6 de septiembre en la mezquita Al-Islam de Atlanta. El imam Plemon El-Amin, para quien Tayyibah “fue una mujer precursora, de la que nosotros debemos seguir su ejemplo”, dirigió la congregación de la janaza, con una importante presencia de mujeres. Se puede ver íntegramente a través del siguiente enlace.

 

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La  familia de Tayyibah Taylor pronunció unas emotivas palabras y solicitó la ayuda de todos para colaborar con la Fundación Back to Basics Kids, de la que Tayyibah fue miembro ejecutivo y abogada.

El Mensajero de Allah (pyb) dijo: “no hay ningún/a musulmán/a que muera en la jornada del viernes o la noche del viernes, sin que Allah lo proteja del juicio de la tumba”. Narrado por Ahmad, 6546; al-Tirmidhi, 1074.

Que Allah la haya acogido entre los y las justos/as. Despedida de las hijas e hijos de Tayyibah Taylor durante la janaza.

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Fuente: Azizah Magazine, Aishah Schwartzuseducationtv.com